El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, radicó una petición para que LUMA Energy entregue las certificaciones, calibraciones, pruebas de exactitud y registros de errores de sus contadores inteligentes ante denuncias de aumentos inusuales en facturas. Si el pleno aprueba el requerimiento, la empresa tendría 10 días para responder.
Información verificada a las 12:07 p. m. AST del lunes 2 de noviembre de 2026. La petición y las querellas de clientes abren una fiscalización; no prueban por sí solas que los contadores causaron cada aumento facturado.
Qué exige la petición
La Petición de Información 2026-0151 solicita a LUMA documentación técnica sobre instalación, calibración, peritaje y pruebas de precisión de los equipos. También reclama un registro de errores o fallas de lectura desde el inicio del programa.
El Senado pide el número de querellas por facturas inusuales desde el 1 de enero de 2026, cuántas corresponden a clientes con contador inteligente y qué medidas interinas existen para proteger a un abonado mientras se investiga una factura objetada. Rivera Schatz incluyó la posibilidad de suspender cortes relacionados con cantidades formalmente impugnadas.
La escala del programa
LUMA informa que el proyecto busca instalar 1.5 millones de contadores inteligentes en Puerto Rico. Medios locales citaron datos de la empresa según los cuales se habían instalado más de 200,000 unidades para septiembre, con una meta de 500,000 antes de terminar el año.
Los equipos transmiten automáticamente el consumo y permiten lecturas más frecuentes. Esa capacidad no elimina la necesidad de verificar calibración, configuración, historial de consumo y cualquier cambio tarifario cuando una factura se aparta de manera marcada del patrón de un hogar o negocio.
Qué puede hacer un abonado
Quien cuestione una factura debe presentar una reclamación formal a LUMA, conservar el número de caso, las facturas anteriores, fotografías legibles del contador y cualquier aviso de instalación o sustitución. También conviene anotar fechas de lectura y cambios de ocupación o equipos que puedan explicar variaciones reales.
Si la reclamación no se resuelve, el cliente puede consultar los procedimientos del Negociado de Energía de Puerto Rico. El expediente individual debe distinguir consumo registrado, ajustes tarifarios, balances previos y otros cargos.
Qué falta por ocurrir
La petición debe ser aprobada por el Senado antes de que comience el término de 10 días descrito por Rivera Schatz. Después, la utilidad del proceso dependerá de que LUMA entregue datos comparables y de que los reguladores evalúen si existe un patrón técnico verificable detrás de las quejas.
En contexto
La fiscalización debe proteger dos cosas a la vez: que nadie pague por electricidad que no consumió y que una preocupación legítima no se convierta en una conclusión sin evidencia. Las pruebas de exactitud, los registros de errores y la trazabilidad de cada factura son la base para resolver esa tensión.
Fuentes: Metro Puerto Rico, con el texto de la Petición de Información 2026-0151, 30 de octubre; y LUMA Energy, información oficial del programa de contadores inteligentes, consultada el 2 de noviembre de 2026.

