El apagón general del 16 de abril de 2025 comenzó con un arco eléctrico provocado por un árbol y se convirtió en un colapso total en menos de 20 segundos porque una cadena de protecciones no logró aislar la falla, concluyó el Negociado de Energía de Puerto Rico.
El informe final del caso NEPR-IN-2025-0003 identifica daños causados por roedores, falta de redundancia en Cambalache, un esquema de protección fuera de servicio y una actualización incompleta en Costa Sur. La investigación fue cerrada mediante una resolución final del 14 de octubre de 2026.
El árbol inició la falla
El evento comenzó a las 12:38 p.m. en condiciones de tiempo despejado. Un árbol cercano a la línea de transmisión 50100 produjo un arco eléctrico. El sistema en el extremo de Manatí actuó correctamente, pero el interruptor en Cambalache no abrió y la falla permaneció energizada.
El Negociado señaló que un patrullaje aéreo realizado cinco días antes no identificó la vegetación que luego provocó el contacto, aunque había detectado otros puntos que requerían corrección.
Daño de roedores dejó inoperante el interruptor
La inspección encontró que roedores habían dañado dentro de un conducto el cable que llevaba las señales de disparo al interruptor de Cambalache. El diseño dependía de ese mismo cable para varias funciones de protección, creando un punto único de falla y anulando la redundancia prevista.
Además, uno de los esquemas primarios estaba fuera de servicio por problemas de comunicación. En Costa Sur no estaba disponible una zona de respaldo debido a una actualización incompleta, por lo que otra línea continuó alimentando la falla. EcoEléctrica se desconectó y el sistema perdió aproximadamente 300 megavatios de generación.
La red cayó en menos de 20 segundos
Los esquemas automáticos por baja frecuencia sí actuaron, pero no pudieron estabilizar el sistema mientras la falla seguía activa. La caída rápida de frecuencia desconectó sucesivamente unidades generadoras y produjo el apagón total en menos de 20 segundos.
Qué ordenó el Negociado
El regulador reconoció reparaciones y mejoras implementadas por LUMA, entre ellas cableado nuevo, relés redundantes y circuitos de disparo separados. Sin embargo, determinó que las inspecciones visuales y el mantenimiento preventivo no fueron suficientes para detectar corrosión, deterioro y presencia de roedores dentro de gabinetes cerrados.
La orden exige ampliar inspecciones internas de gabinetes, conductos y componentes, mejorar el mantenimiento preventivo del cableado, reforzar el manejo de vegetación y orientar a las comunidades para evitar siembras dentro de servidumbres eléctricas.
En contexto
El informe no atribuye el apagón a una sola causa ni permite reducirlo al árbol o a los roedores. Lo decisivo fue que una falla local encontró varias defensas debilitadas al mismo tiempo. La consecuencia práctica es verificable: prevenir otro colapso exige inspecciones internas, redundancia real y manejo continuo de vegetación, no solamente reaccionar después de una avería.
Fuentes: Informe final del Negociado de Energía, 21 de septiembre de 2026; Resolución final y orden de cierre, 14 de octubre de 2026.

