Una operación internacional contra centros de estafa en África Occidental produjo 28 arrestos, la eliminación de más de 3.7 millones de cuentas, páginas y grupos fraudulentos, y la localización en Ghana de 117 posibles víctimas de trata que aguardaban su repatriación a Nigeria.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó el martes que la llamada Semana Conjunta de Interrupción comenzó el 6 de octubre y reunió a autoridades de Ghana y Nigeria, agencias estadounidenses y empresas tecnológicas, financieras y de criptomonedas.
Qué logró la operación
Las autoridades identificaron pistas relacionadas con más de 30 centros sospechosos de estafa. Ghana reportó 19 arrestos y Nigeria otros nueve. Los operativos también permitieron ocupar 303 dispositivos en Ghana y 53 en Nigeria, según el balance oficial.
El Departamento de Justicia indicó que los casos investigados en Ghana involucraban a 89 víctimas de fraude con pérdidas aproximadas de $8.3 millones. La coordinación con instituciones financieras identificó además más de $11 millones en fondos potencialmente sujetos a congelación.
Cómo operaban las estafas
Entre los esquemas señalados figuran la suplantación de agentes del orden, amenazas de arresto digital y falsas oportunidades de inversión en criptomonedas. Algunas redes utilizaban relaciones construidas durante semanas para ganar confianza antes de exigir transferencias, una práctica conocida como pig butchering.
El comunicado distingue a las personas sometidas a explotación dentro de los centros de quienes dirigían o facilitaban los fraudes. La localización de posibles víctimas de trata muestra que algunas operaciones criminales combinan el daño a quienes pierden su dinero con coerción contra quienes son obligados a ejecutar los engaños.
Por qué importa fuera de África
Estas estafas no se limitan al lugar donde funciona el centro. INTERPOL documentó en agosto que redes basadas en África utilizan correo electrónico, redes sociales, aplicaciones de mensajería y herramientas de inteligencia artificial para alcanzar víctimas en Europa y Norteamérica. El organismo encontró presencia de centros de estafa en 72% de los países africanos consultados.
Para Puerto Rico y las comunidades hispanas, las señales de alerta son conocidas: amenazas urgentes atribuidas a una agencia pública, instrucciones para mover dinero a criptomonedas o tarjetas de regalo, promesas de ganancias garantizadas y solicitudes de mantener la conversación en secreto.
Cómo protegerse
Ninguna agencia legítima exige una transferencia inmediata en criptomonedas para evitar un arresto. Ante una llamada o mensaje de ese tipo, conviene terminar la comunicación, buscar por separado el número oficial de la institución y verificar directamente. Las pérdidas o intentos de fraude pueden reportarse al Centro de Denuncias de Delitos en Internet del FBI.
Los arrestos y las investigaciones anunciadas no equivalen a condenas. Toda persona acusada conserva la presunción de inocencia hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal.
En contexto
La cifra digital es enorme, pero el dato humano es el que explica la urgencia: detrás de cuentas falsas y transferencias hay personas despojadas de sus ahorros y otras que pueden haber sido explotadas para sostener el fraude. La respuesta efectiva requiere tecnología, cooperación internacional y protección real para ambos grupos de víctimas.
Fuentes: Departamento de Justicia de Estados Unidos, 13 de octubre de 2026; INTERPOL, evaluación de ciberamenazas en África, 3 de agosto de 2026.

