Los remanentes de Polo se disiparon sobre el noroeste de México, pero el riesgo no terminó. El Centro de Predicción Meteorológica mantiene atención sobre lluvias intensas y posibles inundaciones repentinas en el suroeste de Estados Unidos mientras la humedad y energía del antiguo ciclón se integran a un sistema mayor.
El Centro Nacional de Huracanes emitió su aviso final a las 8:00 p. m. MST del lunes, equivalentes a las 11:00 p. m. en Puerto Rico. Los remanentes tenían vientos máximos de 35 mph y avanzaban al noreste a 23 mph.
Qué cambió
Polo ya no tiene una circulación tropical organizada y no existen avisos costeros por el sistema. Sin embargo, su humedad se desplaza hacia el norte y alimenta un episodio de lluvia sobre sectores del suroeste de Estados Unidos.
El Servicio Nacional de Meteorología mantiene advertencias por viento en sectores del sur de Nuevo México y el extremo oeste de Texas. El WPC también identifica riesgo de lluvia excesiva y crecidas rápidas en partes de la región.
El peligro continúa tierra adentro
Las áreas áridas, cañones, carreteras bajas y zonas quemadas pueden responder rápidamente a lluvias intensas. Las autoridades recomiendan no cruzar caminos cubiertos por agua y atender avisos locales, aunque el nombre Polo ya no aparezca como ciclón activo.
En contexto
La disipación de un huracán no significa que toda su amenaza desaparezca. En este caso, el centro tropical terminó, pero la humedad remanente todavía puede producir impactos lejos de la costa y después del último aviso del NHC.
Fuentes: aviso final 38 del Centro Nacional de Huracanes y Centro de Predicción Meteorológica.

