Un tribunal federal ordenó a Google abrir conexiones y datos de su sistema de publicidad digital a competidores y editores, además de someter a la empresa a supervisión técnica durante seis años.
La decisión del Tribunal de Distrito para el Distrito Este de Virginia establece los remedios en el caso antimonopolio presentado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra las operaciones de tecnología publicitaria de Google.
Qué deberá cambiar Google
La orden exige que Google cree y mantenga integraciones entre su plataforma de intercambio AdX y Prebid, una herramienta de código abierto utilizada en subastas publicitarias. También obliga a integrar el servidor publicitario DFP con Prebid y a permitir que AdX presente ofertas en tiempo real a otros servidores de anuncios para editores.
El propósito es que los medios y otros propietarios de espacios digitales puedan acceder a demanda publicitaria sin quedar obligados a utilizar simultáneamente dos productos de Google.
Los editores podrán sacar sus datos
Google tendrá que permitir a los editores acceder y exportar sus propios datos desde DFP y AdX. El tribunal consideró que esa capacidad puede reducir las barreras para cambiar de proveedor de tecnología publicitaria.
AdWords tampoco podrá favorecer a AdX ni a otras herramientas de Google por el hecho de pertenecer a la misma compañía. La orden impide además que AdWords presente ofertas directamente dentro de DFP.
Seis años de supervisión
Un monitor y un comité técnico vigilarán el cumplimiento durante seis años. El Departamento de Justicia indicó que todavía revisa la opinión para determinar sus próximos pasos.
La orden no divide a Google ni elimina sus productos publicitarios. Impone remedios de conducta, interoperabilidad y acceso a datos después de que el tribunal concluyera que la compañía monopolizó ilegalmente mercados de tecnología publicitaria.
Para Puerto Rico y los hispanos en Estados Unidos, la decisión importa porque medios digitales, comercios, agencias y anunciantes dependen de estas herramientas para vender publicidad y alcanzar audiencias. Una mayor capacidad de comparar proveedores podría influir en costos, transparencia y control sobre datos, aunque el efecto dependerá de cómo se implemente la orden.
En contexto
El cambio más concreto no es una multa ni una prohibición de anunciarse en Google: es la obligación de hacer su ecosistema más interoperable y menos favorable a sus propios productos. La prueba real será si editores y anunciantes obtienen alternativas viables y si la supervisión detecta incumplimientos.
Fuente: Departamento de Justicia de Estados Unidos, comunicado 26-1071, actualizado el 16 de septiembre de 2026.

