Estados Unidos comenzó este jueves, 3 de septiembre, a aplicar nuevos aranceles a determinadas importaciones de drones y sus componentes. Las tarifas generales son de 100% o 25%, según la categoría del producto, y existen excepciones que impiden tratar todos los equipos de la misma manera.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) publicó el 2 de septiembre una guía de implementación de la Proclamación 11055, firmada el 13 de agosto. La primera fase comenzó a las 12:01 a.m., hora del este, para mercancía que entra para consumo o sale de almacén para ese propósito.
Qué cambia desde hoy
El cargo de 100% corresponde a los aparatos de más de 25 kilogramos de peso máximo de despegue, equipos con imágenes térmicas, estaciones de acoplamiento y ciertos componentes enumerados en la norma. Otros drones incluidos en el anexo correspondiente tienen una tarifa de 25%.
Una categoría adicional de componentes no entra en esta fase: su arancel de 25% comienza el 9 de febrero de 2027. La proclamación también contempla tratamientos especiales sujetos a requisitos de origen y programas de producción en Estados Unidos.
CBP advierte que algunas clasificaciones preferenciales requieren instrucciones adicionales antes de declararse. Por eso, un importador no debe asumir que le corresponde automáticamente una tasa reducida por el país de procedencia.
En contexto
Para negocios hispanos que utilizan drones en producción audiovisual, inspecciones o levantamientos, lo importante es identificar el modelo, su clasificación aduanera y la fecha de entrada. El máximo de 100% es un cargo de importación para categorías específicas: no demuestra que cada dron duplicará su precio de venta. Tampoco es una prohibición general de utilizar equipos que ya están en servicio.
Fuentes: CBP, guía del 2 de septiembre y Proclamación 11055 en el Federal Register.
Foto ilustrativa de archivo de un DJI Mavic 3 Pro, 17 de octubre de 2024: Fumikas Sagisavas / Wikimedia Commons, CC0 1.0. No se atribuye a este modelo una tasa específica.

