Los obispos católicos de Nigeria pidieron a las autoridades detener los ataques y secuestros y proteger a todas las comunidades, tanto cristianas como musulmanas. El reclamo forma parte de un comunicado fechado el 26 de agosto, divulgado por la Diócesis de Ijebu-Ode el 28 y retomado por Ayuda a la Iglesia Necesitada el 1 de septiembre.
El pronunciamiento denuncia el secuestro de más de 60 fieles musulmanes en Borgu, estado de Níger, y un ataque en Ukum, estado de Benue, con 47 muertos y 17 heridos, según las cifras recogidas por las fuentes eclesiales. Son episodios distintos; no deben confundirse como un solo ataque.
La declaración, suscrita por el presidente de la Conferencia Episcopal, el arzobispo Matthew Man-Oso Ndagoso, expresa solidaridad con las víctimas y exige que las autoridades respondan a la inseguridad. Su alcance va más allá de reclamar protección para los católicos.
La novedad de este seguimiento es la difusión internacional del llamado, no la emisión de una nueva declaración esta semana. Tampoco el pronunciamiento equivale a que ya se hayan resuelto los secuestros o garantizado la seguridad de las poblaciones.
Para las iglesias que oran, colaboran o mantienen vínculos con misiones en Nigeria, el mensaje ofrece una dirección concreta: acompañar a las comunidades afectadas sin excluir a quienes profesan otra fe y distinguir los reclamos de protección de los resultados todavía pendientes.
Fuentes: Diócesis de Ijebu-Ode, comunicado del 26 de agosto; ACN, seguimiento del 1 de septiembre.
Imagen: Iglesia en Osun, Nigeria. Foto de archivo: Headofheads / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/). Recorte y composición bajo la misma licencia. No corresponde a los lugares de los ataques citados. Fuente de la imagen.

