El Niño continúa fortaleciéndose y existe una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno de 2026-2027 en el hemisferio norte, informó el Centro de Predicción Climática de NOAA.
La discusión oficial, emitida el 10 de septiembre, indica que las anomalías de temperatura de la superficie del mar superaron los 3 grados Celsius en el Pacífico ecuatorial oriental. NOAA también asignó una probabilidad de 75% a que el trimestre de octubre a diciembre alcance una magnitud histórica frente a los registros comparables desde 1950.
Una señal fuerte no garantiza un resultado local
NOAA enfatiza que un evento más intenso aumenta la probabilidad de ciertos impactos, pero no asegura que todos ocurran ni que se presenten de igual forma en cada territorio. Para Puerto Rico, esto significa que el manejo del agua, el calor, la agricultura y la actividad tropical deben seguirse con pronósticos locales actualizados, no con conclusiones automáticas sobre toda la temporada.
El Centro Nacional de Huracanes informó a las 2:00 p.m. del sábado que no espera formación de ciclones tropicales en el Atlántico durante los próximos siete días. A corto plazo, el Servicio Nacional de Meteorología en San Juan mantiene el calor y el polvo del Sahara como los riesgos principales de este sábado, con más humedad, aguaceros y tronadas desde el domingo hacia el lunes.
La región ya se prepara
En Colombia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres informó el 11 de septiembre que las ciudades capitales pasaron de la preparación a la acción ante riesgos de escasez de agua, incendios forestales y presión sobre la generación de energía. Esa respuesta muestra por qué la vigilancia temprana importa aun cuando el efecto preciso varía por país.
En Puerto Rico, la acción prudente es observar los boletines de NOAA y del NWS, proteger las reservas de agua y mantener planes domésticos flexibles. La señal climática merece atención, pero no alarmismo.
En contexto
La información no anuncia una emergencia inmediata para la isla. Sí ofrece tiempo para prepararse mejor. La previsión responsable transforma una advertencia científica en decisiones serenas y útiles para las familias y las comunidades.
Fuentes: Centro de Predicción Climática de NOAA, 10 de septiembre de 2026; Centro Nacional de Huracanes, 12 de septiembre de 2026 a las 2:00 p.m. EDT; Servicio Nacional de Meteorología en San Juan, 12 de septiembre de 2026; y UNGRD de Colombia, 11 de septiembre de 2026.

