El presidente Donald Trump exigió este lunes la rendición de Irán y amenazó con bombardear a Omán si el país interfiere con los esfuerzos de Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz, según informó Reuters.
La declaración eleva la presión sobre dos frentes distintos. Irán mantiene una confrontación directa con Washington, mientras Omán ha servido durante años como aliado estadounidense y mediador en conversaciones delicadas con Teherán.
Omán intenta mediar
El gobierno omaní trabaja con Irán y otros actores regionales en una posible fórmula para administrar o reabrir el estrecho de Ormuz. Trump advirtió que no aceptará que Mascate se interponga en el objetivo estadounidense, llevando el lenguaje militar también hacia un país que tradicionalmente ha facilitado canales diplomáticos.
Hasta el momento no se ha anunciado un acuerdo. Las declaraciones deben leerse dentro de una negociación todavía abierta y de una confrontación regional que puede cambiar rápidamente.
Una ruta decisiva para la economía mundial
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y es una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas. Cualquier interrupción prolongada puede afectar precios de energía, combustible, transporte y alimentos mucho más allá de Medio Oriente.
Para Puerto Rico y las familias hispanas en Estados Unidos, la tensión importa porque una crisis en Ormuz puede sentirse en el costo de la gasolina, la electricidad y el movimiento de mercancías. También aumenta el riesgo para tropas, embarcaciones y aliados estadounidenses desplegados en la región.
Fuente principal: Reuters, 17 de agosto de 2026. Imagen: Daniel Torok / Casa Blanca, dominio público.

