Perder una casa en un desastre no convierte a una persona en más culpable ante Dios. Al cumplirse nueve años del paso de María por Puerto Rico, Lucas 13 ofrece una respuesta para recordar con respeto, examinar nuestra propia vida y acompañar a quienes sufren.
Qué recordamos este 20 de septiembre
El 20 de septiembre de 2017, alrededor de las 6:15 de la mañana, María entró por Yabucoa como un huracán de categoría 4. El Servicio Nacional de Meteorología en San Juan documenta daños severos por viento, inundaciones y deslizamientos en distintas partes de la isla.
La fecha de hoy, 20 de septiembre de 2026, corresponde al noveno aniversario. Es una mirada a un hecho histórico y a su significado para nuestra forma de vivir la fe; las imágenes del reel pertenecen a 2017.
El archivo oficial también conserva acciones concretas de respuesta: en Caguas, empleados municipales y voluntarios organizaron alimentos, agua y otros suministros durante octubre de aquel año. El video de la Fuerza Aérea, distribuido por DVIDS, documenta ese trabajo. Recordar un desastre incluye reconocer las manos que se acercaron a ayudar.
La pregunta que Jesús rechazó
En Lucas 13:1–5, Jesús aborda dos tragedias: la violencia contra unos galileos y la muerte de dieciocho personas al caer una torre en Siloé. Pregunta si las víctimas eran más pecadoras o culpables que las demás. Su respuesta es clara: «Os digo: No».
Jesús dirige después el llamado al arrepentimiento a quienes lo escuchan. El texto no permite medir la culpa de una persona por el daño que sufrió. Tampoco elimina la responsabilidad espiritual: nos invita a responder a Dios y examinar nuestra propia vida.
Ese es el vínculo de esta reflexión con María: un tema para observar desde el discernimiento cristiano. Lucas 13 no predice ese huracán ni identifica a Puerto Rico en una profecía. Su enseñanza orienta cómo hablamos de las víctimas y cómo vivimos ante la fragilidad humana.
Por qué esta memoria importa hoy
Un aniversario puede abrir espacio para escuchar. En una familia, una congregación o una comunidad puertorriqueña fuera de la isla, alguien puede necesitar contar lo que vivió sin recibir explicaciones rápidas sobre las razones de su pérdida.
Podemos preguntar qué recuerda y qué necesita, dar lugar al silencio y ofrecer compañía. También podemos convertir el recuerdo en una decisión concreta de servicio: una visita, una llamada o tiempo para ayudar a un vecino. Son propuestas pastorales para hoy, no afirmaciones de que todas las familias atraviesen la misma experiencia.
En contexto
Recordar con fe exige humildad para hablar del dolor ajeno y disposición para actuar. No necesitamos resolver todas las preguntas de una persona para sentarnos a su lado. En Cristo encontramos esperanza para volver a empezar, pedir perdón, reconciliarnos y servir.
Que el recuerdo se convierta en cuidado. Esa es una respuesta que podemos comenzar hoy.
Fuentes y fechas: NWS San Juan, informe retrospectivo sobre el 20 de septiembre de 2017; NOAA/NESDIS, revisión publicada el 29 de septiembre de 2025; DVIDS 554240, Guaynabo, 25 de septiembre de 2017; DVIDS 558950, Caguas, octubre de 2017; Lucas 13:1–5, RVR1960. Fuentes consultadas el 20 de septiembre de 2026. NWS y NESDIS pertenecen a NOAA; no son confirmaciones institucionalmente independientes.
Créditos audiovisuales: archivo USAF/DVIDS, con fechas y lugares rotulados. DVIDS 554240 acredita a Nicholas Dutton en la ficha y a Taylor Harrison en su descripción; se conservan ambas atribuciones. DVIDS 558950: Franklin Harris; la descripción sitúa la actividad el 16 de octubre y el campo de captura indica el 17. Gráfico bíblico, edición y música: En Contexto Media. Narración sintética. El uso del material oficial no implica respaldo de esas instituciones a la interpretación religiosa.

