Un gran jurado federal acusó a James Thomas Ashbacher, de 37 años y residente de Spring Lake, Carolina del Norte, de transmitir y retener sin autorización información relacionada con la defensa nacional y de robar propiedad del gobierno. El Departamento de Justicia informó que el FBI lo arrestó el martes.
Información verificada a las 11:58 a. m. AST del viernes 30 de octubre de 2026. Una acusación contiene alegaciones; el acusado se presume inocente mientras no se pruebe su culpabilidad.
Qué atribuye la acusación
Según el Departamento de Justicia, Ashbacher trabajó desde aproximadamente 2021 para una empresa privada que prestaba servicios de seguridad y manejo de emergencias en una instalación del Comando de Operaciones Especiales del Ejército de Estados Unidos en Fort Bragg, Carolina del Norte.
La fiscalía sostiene que, para cumplir sus funciones, tenía una autorización de seguridad Top Secret con acceso a información compartimentada sensible, conocida por las siglas SCI. Ese nivel de autorización no convierte en pública la información ni permite retirarla o divulgarla fuera de los canales autorizados.
Fotos, videos y una publicación en redes
La acusación alega que Ashbacher fotografió y retiró sin autorización videos e imágenes de operaciones militares clasificadas y los transmitió mediante una plataforma social. El material habría sido republicado por usuarios en una segunda plataforma.
Los fiscales también atribuyen al acusado un mensaje privado en el que pidió retirar parte del contenido y dijo que intentaba controlar el daño. Esa comunicación forma parte de la narrativa del gobierno y deberá ser evaluada junto con la demás evidencia ante el tribunal.
Lo hallado en la residencia
Durante un registro, las autoridades dicen haber encontrado una reseña clasificada para un reconocimiento que contenía información adicional de defensa nacional. También informaron el hallazgo de un sistema de visión nocturna específico de una unidad del Comando de Operaciones Especiales que había sido reportado como desaparecido.
La acusación incluye cargos por transmisión y retención ilegal de información de defensa nacional y por robo de propiedad gubernamental. El comunicado no identifica las plataformas sociales ni describe públicamente las operaciones militares que aparecerían en el material, una limitación coherente con la naturaleza clasificada del caso.
Qué sigue
El FBI en Charlotte investiga con apoyo de la División de Investigación Criminal del Ejército. El gobierno tendrá que probar cada elemento de los cargos más allá de duda razonable, mientras la defensa podrá impugnar la legalidad del registro, la identificación del material y la intención atribuida al acusado.
En contexto
El caso recuerda que una autorización de seguridad es una responsabilidad continua, no una licencia para divulgar. Proteger operaciones y personal militar es una necesidad legítima; al mismo tiempo, la integridad del proceso exige hablar de acusación, no de culpabilidad, hasta que un tribunal examine la evidencia.
La imagen de portada es una ilustración editorial original y no representa documentos, equipo ni evidencia real del caso.
Fuente primaria: Departamento de Justicia de Estados Unidos, 30 de octubre de 2026.

